Correr, economía y salud

Ante la crisis económica en la que estamos sumergidos y que ocupa todas las planas de los periódicos, todas las informaciones son pesimistas y catastróficas.

Pareciera que nada puede ir peor. Pero lo curioso es que entre las pocas cosas que se han incrementado en estas épocas de recesión están las carreras populares y los participantes en las mismas. Nunca en un mismo año se habían creado tantas grandes carreras y con tanta participación.

Los dorsales se agotan cada vez antes, aunque suban los precios de las inscripciones. El motivo puede estar en el hecho de la causalidad, la coincidencia, o una mezcla de ambos.

En las dos últimas décadas no ha dejado de crecer el número de participantes de la carrera a pie y el de participantes en este tipo de competiciones, pero también puede influir mucho la propia crisis, en la que muchos deportistas cambian o dejan de realizar otras actividades deportivas que le causan un gasto dinerario mayor.

Correr sigue siendo el deporte más barato, el más sano, el más sencillo de prácticas, fácil de realizar, muy completo, y el único que te permite entrenar, cuándo y dónde quieras, en grupo o en solitario, haga frío o calor, de noche o de día, en la ciudad, pueblo, campo, etc. Por lo que es muy fácil compaginarlo con el trabajo, la familia, los estudios.

Lo mejor correr es que engancha, pero al contrario que las drogas, te permite ser más feliz, mejorar tu autoestima, estar muy sano, mejorar las defensas, adelgazar saludablemente, rendir más en el trabajo, mejorar tu apetito sexual, ser más fuerte, te obliga a ser disciplinado y te permite comer lo que quieras.

Un consejo es que siempre disfrutes de estar corriendo, de lo contrario no te relajarás de la misma forma.