Correr al mediodía

Correr a mediodía puede aumentar tu rendimiento en el asfalto y en la oficina.

No siempre tienes que correr tus kilómetros diarios en la cinta de correr. Siempre que puedas salir de tu oficina, o de tu ámbito de trabajo, durante el día, la pausa de una hora para comer es todo lo que necesitas para mejorar tu rendimiento corriendo.

Si calculas que necesitas 5 minutos para cambiarte de ropa y 15 minutos para ducharte después, aún te quedan 40 minutos para entrenar.

Para muchos maratonianos, es de noche cuando van al trabajo y también cuando vuelven a sus hogares, por lo que la pausa para comer les ayuda a mantener una base sólida de forma física durante el invierno.

40 minutos es suficiente para que muchos corredores hagan una distancia considerable, incluso a un ritmo suave. No obstante, el uso más eficaz de la pausa para comer consiste en centrarse en el entrenamiento de calidad, como sesiones de velocidad, cuestas y ritmos controlados. Estos entrenamientos más intensos mejorarán tu ritmo, tu zancada y la economía de carrera, preparándote para la temporada de competiciones.

Según los experimentados entrenadores, dos sesiones de entrenamientos a ritmo suave pueden mantener la forma para competiciones del fin de semana, pero dos sesiones de esfuerzo corto e intenso ala semana te harán correr más rápido.

El mediodía es ideal para el entrenamiento de calidad, pues los músculos están más calientes que por la mañana y no están cansados como cuando corres en las sesiones de tarde. Si puedes correr por las mañanas o por las tardes, puedes que tardes un poco más en acostumbrarte a los entrenamientos a la hora de comer, pero una vez que lo logras son muy eficaces.